Los protooncogenes codifican proteínas con
diversas localizaciones y funciones,
activando la vía de transmisión de señales
intercelulares que determinan un estado mitogénico, ya sea favoreciendo su
progresión a procesos proliferativos o bien inhibiendo los procesos normales de
senescencia y muerte de las células
llamada Apoptosis. Se puede decir que los protooncogenes pueden estar activos o
reprimidos, dependiendo la etapa del desarrollo en que se encuentra el
organismo (embrionario, fetal, adulto).
Hoy día se conocen un gran número de
proto-oncogenes. Su participación en términos del control del crecimiento
celular es bien complejo y puede involucrar la interacción con muchos otros
proto-oncogenes. Podemos clasificarlos de acuerdo a su localización y
función
en:
·
Factores de crecimiento Moléculas que actúan a
través de receptores y promueven división celular. Su expresión en tejidos
donde normalmente no ejercen una función es un buen ejemplo de la activación de
un Oncogen.
·
Receptores de los factores de crecimiento Proteínas localizadas en la
membrana celular capaces de unir los factores de crecimiento y transducir
señales mitogénicas dentro de las células promoviendo división celular. Cambios
estructurales en estas proteínas pueden estimular el desarrollo de tumores.
·
Kinasas Proteínas encargadas de la
activación de la función de otras proteínas asociadas por medio de
fosforilación. Cambios estructurales pueden afectar la función normal de estas
proteínas y modificar la cascada de señales intracelular.
·
Transductores de señales Moléculas encargadas de
transferir información dentro de la célula. Modificación de estas moléculas
(estructura, localización o cantidad) determina un fallo en la transmisión
normal de las señales que determinan la función celular.
·
Proteínas nucleares y factores transcripcionales Moléculas encargadas de la
regulación de expresión genética. Cada vez más se identifican proto-oncogenes
con esta característica.
El producto normal de los proto-oncogenes puede
ser alterado por muchas vías y generar pérdida en el control de los mecanismos
que gobiernan la actividad normal de la célula y transformarla en células
cancerosas.
B) Oncogenes
Los
genes que promueven el crecimiento celular autónomo en las células cancerigenas
y sus homólogos celulares no mutados se denominan protooncogenes. Los oncogenes
se crean mediante mutaciones en los protooncogenes y se caracterizan por la capacidad
para promover el crecimiento normal. Sus productos llamados oncoproteínas, se
asemejan a los productos normales de los protooncogenes, excepto por que las oncoproteínas
a menudo están desprovistas e elementos reguladores internos importantes y su
producción en las células transformadas no depende de factores de crecimiento
celular se hace autónomo, libre de puntos de control y de la dependencia de
señales externas.
Las
mutaciones convierten los protooncogenes en oncogenes celulares activos de
forma constitutiva, que están implicados en el desarrollo tumoral, por que las oncoproteínas
que codifican dotan a la célula de autosuficiencia en el crecimiento.
Los
productos de oncogenes que se sitúan a lo largo de muchas vías de transducción
de señal como RAS, causan una sobre expresión de los genes de factor de
crecimiento, forzando así las células a secretar grandes cantidades de factores
de crecimiento como TGF-alfa.
Se
han encontrado varios oncogenes que codifican receptores de factor de crecimiento,
en afección hacia las mutaciones la función de estos receptores, que son en las
células las proteínas de transmembrana con un dominio externo de unión a
ligando y un dominio citoplasmático para la tirosina cinasa.
Se
han encontrado conversiones oncogénicas por mutaciones en otros genes de
receptores de factores de crecimiento en las leucemias mieloides en los
genes que codifican el receptor de
tirosina cinasa 3 que conduce señales constitutivas.
En
las proteínas transductoras de la señal se encuentran el oncogén RAS, de los
cuales existen tres en el ser humano (HRAS, KRAS, NRAS) se descubrieron
inicialmente en retrovirus transformantes. Ras tiene un importante papel en las
cascadas de señales a favor de corriente de los factores de crecimiento. En
cánceres humanos, se ha invertido mucho esfuerzo en el desarrollo anti-RAS,
debido a que RAS esta mutado.
En
los factores de transcripción se encuentra el oncogén MYC es el más
frecuentemente implicado en tumores humanos, se expresa virtualmente en todas
las células eucariotas y pertenece a los genes de respuesta precoz inmediata,
que son inducidos rápidamente cuando las células quiescentes reciben una señal
para dividirse.
C) Genes supresores tumorales:
INSENSIBILIDAD A LA INHIBICION DEL CRECIMIENTO Y EVASION
DE LA SENECENCIA :GENES SUPRESOSRES TUMORALES
El
fracaso en la inhibición del crecimiento es una de las alteraciones en el
proceso de carcinogenia. Mientras que los oncogenes dirigen la proliferación de
las células, los productos de los genes supresores tumorales aplican frenos a
la proliferación celular.
Los
productos proteicos de los genes supresores tumorales pueden funcionar como
factores de transcripción, inhibidores del ciclo celular, moléculas de
transducción de la señal, receptores de superficie celular y reguladores de las
respuestas celulares al daño del ADN.
Gen
supresor RB: se descubrió estudiando el retinoblastoma. Aproximadamente el 60%
de los retinoblastomas son esporádico y el restos familiares, transmitiéndose
la predisposición a desarrollar el tumor como un rasgo autosómico dominante.
Knudson propuso su hipótesis de la oncogenia "en dos golpes". En
términos moleculares puede plantearse como sigue:
·
Se
requiere de dos mutaciones (golpes) que afecta ambos alelos de RB en el locus
cromosómico 13q14 para producir un retinoblastoma.
·
En
los casos familiares, los niños heredan una copia defectiva del gen RB en la
línea germinal (un golpe); la otra copia es normal. El retinoblastoma se
desarrolla cuando el alelo RB normal es mutado en los retinoblastos como
consecuencia de una mutación somática espontanea (segundo golpe).
·
En
los casos esporádicos, ambos alelos RB normales deben sufrir una mutación
somática en el mismo retinoblasto (dos golpes).
Un
niño portador de un alelo RB mutante hereditario en todas las células somáticas
es normal (excepto por el aumento de riego de desarrollar cáncer). Puesto que
el niño es heterocigótico en el locus RB, no afecta el comportamiento celular.
El cáncer se desarrolla cuando la célula se convierte en homocigótica para el
alelo mutante, es decir, que la célula pierde la heterocigosidad para el gen RB
normal (un trastorno conocido como LOH, por la pérdida de heterocigosidad).
El
gen von Hippel- Lindau (VHL) es un gen supresor tumoral que causa carcinomas
renales de células claras familiares y también esta implicado en las formas
esporádicas del mismo tumor. La LOH concordante no aleatoria ha proporcionado
claves para la localización de varios genes supresores tumorales.
La
proteína RB, el producto del gen RB, es una fosfoproteína nuclear que se
expresa de forma ubicua y tiene un papel clave en la regulación del ciclo
celular. RB existe en estado hipofosforilado activo en las células quiescentes
y en estado hiperfosforilado inactivo en la transición G1/S del ciclo celular.
Durante
el desarrollo se incorpora dos intervalos al ciclo celular:
·
El
intervalo 1 (G1) entre la mitosis (M) y la replicación del ADN (S).
·
El
intervalo 2 (G2) entre la replicación del ADN (S) y la mitosis (M).
La
transición desde G1 hasta S es un punto de control importante en el reloj del
ciclo celular. Por tanto, en G1 se integran diversas señales para determinar si
la célula debe entrar en el ciclo celular, salir del ciclo celular y
diferenciarse, o morir; RB es un nodo clave en este proceso decisorio.
La
iniciación de la replicación del ADN
requiere de la actividad de complejos de ciclina E-CDK2 y la expresión
de la ciclina E depende de factores de transcripción de la familia E2F. RB hipofosforilada se une a los factores de
transcripción de E2F inhibiéndolos, lo que impide la transcripción de la
ciclina. RB hipofosforilada bloquea la
transcripción de E2F de dos formas:
·
Secuestra
E2F impidiendo su interacción con otros activadores de transcripción.
·
RB
recluta proteínas que modelan la cromatina, como histona desacetilasa e histona
metiltransferasas, las cuales se unen a los genes que responde a promotores de
E2F como la ciclina E.
Cuando
RB es fosforilado (inactivándolo) por
los complejos ciclina D-CDK4 y la ciclina E-CDK2 liberan E2F, para inducir
genes diana como el de la ciclina E; Esta ciclina estimula la replicación del
ADN y la progresión a través del ciclo celular.
Si
RB esta ausente (por mutaciones génicas) o su capacidad para regular los
factores de transcripción E2F está descarrilada, se liberan los frenos
moleculares del ciclo celular y la célula se desplaza a través del ciclo. Las
mutaciones de los genes RB se localizan en una región de la proteína RB,
llamada "bolsillo de RB" que esta implicada en la unión E2F.
P53: Guardián del genoma.
El gen p53 se localiza en el cromosoma 17p13 y es la
diana más frecuente para la alteración genética en tumores humanos. Poco más del 50% de los tumores humanos
contiene mutaciones de este gen. En la mayoría de los casos, las mutaciones
inactivadoras afectan ambos alelos
p53 y son adquiridas en las células somáticas
(no heredadas en la línea germinal). Con menos frecuencia, algunos individuos
heredan un alelo p53 mutante. El p53 actúa como un “policía molecular” que
impide la propagación de células genéticamente dañadas. P53 frustra la
transformación neoplásica mediante tres mecanismos:
·
Activación de la detención transitoria del
ciclo celular (quiescencia)
·
Inducción de una detención permanente del
ciclo celular (senescencia)
·
Desencadenamiento de la muerte celular
programada (apoptosis)
Genes cuya transcripción esta desencadenada por p53,
están agrupados en dos categorías amplias:
·
Detección del ciclo celular
·
Apoptosis
Papel de p53 en el mantenimiento del genoma. La
activación de p53 normal por agentes que dañan el ADN o por hipoxia conduce a
detección del ciclo celular en G1 y a
inducción de la reparación del ADN mediante regulación transcripcional positiva
del inhibidor de cinasa dependiente de ciclina CDKN1A (p21) y los genes GADD 45. La reparación exitosa
del ADN permite a las células continuar el ciclo celular o la reparación del
ADN fracasa, p53 desencadena apoptosis o bien senescencia. En las células con
pérdida o mutación de p53, el daño del ADN no induce la detención del ciclo
celular o la reparación del ADN y las células
genéticamente deñadas proliferan, dando lugar a neoplasias malignas.
Vía de la APC / B-catenina.
Los genes de la poliposis
adenomatosa del colon (APC) representan una clase de genes supresores
tumorales cuya función principal es la regulación negativa de señales que
promueven el crecimiento.
La importancia de esta vía en la oncogenia se atestigua
por el hecho de que los tumores de colon que tienen genes APC normales albergan
mutaciones de B-catenina que impide su destrucción por APC, permitiendo que la
proteína mutante se acumule en el núcleo. La desregulación de la vía APC/B-
catenina no está limitada a los cáncer de colon; las mutaciones del gen de B-
catenina están presentes en más del 50% de los hepatoblastomas y aproximadamente
el 20% de los carcinomas hepatocelulares.
Otros genes que actúan como supresores tumorales:
·
INK4a/ARF
·
La vía TGF- B
·
PTEN
·
NF1 / NF2
·
VHL
·
WT1
·
Patched (PTCH)



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