miércoles, 26 de marzo de 2014

Modos de acción de los oncogenes

A) Factores de crecimiento:


Las células normales requieren de la estimulación por factores de crecimiento para sufrir proliferación, la mayor parte de los factores de crecimiento solubles formados por un tipo celular actúan sobre una célula vecina para estimular la proliferación esta es una reacción paracrina y otras adquieren la capacidad para sintetizar los mismos factores de crecimiento a los que responden generando un ciclo autocrino.
Los productos de otros oncogenes como RAS causan una sobreexpresión de los genes de factor de crecimiento forzando a las células a secretar grandes cantidades de factores de crecimiento (TGF-Alfa) esta proliferación contribuye al fenotipo maligno mediante el incremento de riesgo de mutaciones espontaneas.

Factores de Crecimiento
Protooncogén
Modo de Activación
Tumor humano asociado
Cadena β del PDGF
SIS (nombre oficial PBGFB)
Sobreexpresión
Astrocitoma
Osteosarcoma
Factores de Crecimiento Fibroblásticos
HST1
Sobreexpresión
Cáncer de estomago
INT2 (nombre oficial FGF3)
Amplificación
Cáncer de vejiga
Cáncer de mama
Melanoma
TGF-α
TGFA
Sobreexpresión
Astrocitoma
Carcinomas hepatocelulares
HGF
HGF
Sobreexpresión
Cáncer de Tiroides
Gracias al conocimiento de muchos de estos factores de crecimiento se han podido realizar terapias dirigidas a inhibir estos factores de crecimiento y disminuir el tamaño de las neoplasias o tumores en especial aquellos malignos, en el siguiente artículo se observan cómo se pueden tratar ciertos tumores cerebrales utilizando de blanco a los factores de crecimiento. 

FACTORES DE CRECIMIENTO EN TUMORES CEREBRALES:
UN BLANCO TERAPÉUTICO

Oscar Arrieta*, Julio Sotelo
Instituto Nacional de Cancerología*
Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, Insurgentes
Sur 3877, 14269 Mexico D.F., MEXICO

Resumen
Las neoplasias intracraneales incluyen una gran diversidad de tumores con diferentes orígenes histopatológicos, pronóstico y tratamiento. Los gliomas malignos, como el astrocitoma anaplásico y glioblastoma multiforme, son los tumores gliales más frecuentes. Se asocian a un mal pronóstico y ambos tienen altos índices de proliferación y de intensa vascularización. Estas condiciones son relacionadas con su capacidad para producir factores de crecimiento tales como VEGF, EGF, PDGF, FGF y HGF. Estas moléculas podrían ser dianas terapéuticas los que podrían mejorar el pronóstico. Sin embargo, se han hecho esfuerzos para inhibir varios factores de crecimiento y las señales que regulan la proliferación intracelular, la apoptosis, la invasividad y la angiogénesis. Pocas de estas estrategias se han adoptado a la práctica clínica, y menos aún, han resultado exitosas. Los múltiples perturbaciones y la gran heterogeneidad molecular de los gliomas malignos podría explicar la dificultad de lograr resultados satisfactorios. Tratamientos exitosos deben solicitar la identificación de las perturbaciones moleculares presentes y combinar múltiples estrategias terapéuticas. Aunque ha habido avances importantes como los microarrays , que identifican los perfiles de expresión genética ; pero su subclasificación  todavía no es posible . A pesar de estos hechos, seguimos siendo optimistas debido a la identificación de nuevos mecanismos y vías intracelulares de factores de crecimiento.


Tratamiento del Cáncer con Microinmunoterapia


La Dra. Josepa Rigau expone los interesantes resultados de las investigaciones que ha llevado a cabo en el campo del cáncer y la inmunología y el uso de esos resultados para la preparación de una estrategia de curación personalizada e integral del paciente de cáncer. 



B) Receptores de factores de crecimiento:


En las células normales los receptores de factores de crecimiento son proteínas transmembrana con un dominio externo de unión de ligando y un dominio citoplasmático para la tirosina cinasa. En  las formas normales la actina se activa transitoriamente por la unión de los factores de crecimiento específico.
Las versiones oncógenas de estos receptores se asocian con la dimerización y la activación constitutivas sin unión al factor de crecimiento, es decir, los receptores mutantes liberan señales mitógenas continuas a la célula.
Los receptores de factores de crecimiento pueden activarse constitutivamente mediante múltiples mecanismos incluyendo:
-                  Mutaciones
-                  Redistribuciones genéticas

-                  Sobreexpresión


C)Proteínas implicadas en la transducción de señal:

El ejemplo mejor estudiado de una oncoproteína transductora de señal es la RAS que es una familia de proteínas que se unen a la guanosina trifosfato (GTP) (proteínas G).
Existen tres genes RAS en el ser humano (HRAS, KRAS y NRAS). El nombre RAS es una abreviación de Rat sarcome porque fue en las ratas donde se encontró por primera vez en los años 60, se aisló de ratas infectadas por el virus del sarcoma de Harvey y por el virus del sarcoma de Kirsten, los científicos fueron Jennifer Harvey y Werner Kirsten quienes decubrieron los virus y Edward M. Scolnick fue quien descubrió los genes RAS. Estos virus son retrovirus transformantes.
La mutuación puntual de los genes de la familia RAS es la anomalía aislada más frecuente de los protooncogenes en tumores humanos, en el 15 a 20 % del total de tomores y en el 90 % de los adenocarcinomas pancreáticos y el 50 % de los cánceres de colon, por el contrario, es poco común en el cáncer de útero o mamá.
Las proteínas RAS normales están unidas a la cara citoplasmática de la membrana y a las membranas del  retículo endoplásmico y el aparato de Golgi, se activan mediante la unión del factor de crecimiento a sus receptores de membrana. RAS es un miembro de una familia de proteínas G pequeñas que se unen a los nucléotidos de guanina (GTP y GDP). En el estado inactivo, las proteínas RAS se unen a GDP. La estimulación de las células mediante factores de crecimiento causa el cambio de GDP por GTP.
El ciclo de las proteínas RAS tiene dos fases fundamentales: 1) intercambio de nuclétidos (GDP por GTP), y 2) hidrólisis del GTP formado.  El RAS inactivo está unido a GDP. La eliminación de GDP y su reemplazo por la forma trifosfatada está catalizada por una familia de proteínas liberadoras de nucléotidos de guanina, la actividad GTPasa de las RAS está catalizada por proteínas activadoras de GTPasa (GAP).
Se identificado  varias mutaciones puntuales en las RAS cancerosas. Generalmente se encuentran en la unión al GTP o en región ezimática de la hidrólisis de GTP, las mutaciones reducen mucho la actividad de la GTPasa y la célula cae en un estado de proliferación continua. 

La siguiente imagen es un esquema que muestra de forma simple el funcionamiento de las proteínas RAS unidas a la membrana interna.


Alteraciones de las tirosina cinasas sin receptor.

Las mutaciones que se producen en las tirosinas cinasas intervienen en la transducción de la señal que regulan el crecimiento celular. Las mutaciones se deben a translocaciones cromosómicas que dan lugar a genes de fusión que codifican tirosina cinasa activas de forma constitutiva.
En las LMC y en algunas LLA el gen ABL sufre una translocación desde su localización normal en el cromosoma nueve hasta el cromosoma 22 donde se fusiona con el gen BCR y el nuevo gen (cromosoma Filadelfia.) codifica la enzima tirosina cinasa BCR-ABL oncógena constituvia activa. Fármacos como el mesilato de imatinib inhiben irreversiblemente esta enzima y se utilizan con eficacia en el tratamiento contra el cáncer. La BCR – ABL es fundamental para que el tumor crezca y sobreviva.
El oncogén MYC
El protooncogén MYC se expresa en todas las células eucariotas y pertenece a los genes de respuesta precoz inmediata, que son inducidos rápidamente cuando las células quiescentes reciben una señal para dividirse.  La base molecular de la función MYC en la replicación celular no está totalmente aclarada. Se piensa que MYC está implicado en la carcinogenia mediante genes activadores que están implicados en la proliferación.En efecto, se sabe que algunos de sus genes diana, como los de la ornitina decarboxilasa y la ciclina D2, están asociados con la proliferación celular. Sin embargo, la gama de actividades moduladas por MYC es muy amplia e incluye acetilación de histonas, reducción de la adhesión celular, aumento de la motilidad celular, aumento de actividad de la telomerasa, aumento de la síntesis de proteínas, disminución de la actividad de proteinasa y otros cambios del metabolismo celular que permiten una elevada velocidad de división de la célula.

Es interesante que recientemente se ha sugerido que MYC interacciona con componentes de la maquinaria de replicación del ADN y tiene un papel en la selección de los orígenes de la replicación. Por tanto, la sobreexpresión de MYC puede dirigir la activación de más orígenes de los necesarios para la división celular normal, o puentear puntos de control implicados en la replicación, conduciendo a daño genómico y acumulación de mutaciones.

Finalmente, MYC es uno de un conjunto de factores de transcripción que pueden actuar concertadamente para reprogramar las células somáticas hacia células madre pluripotenciales; MYC también puede intensificar la autorrenovación, bloquear la diferenciación o ambas. Por una parte, la activación de MYC está ligada a la proliferación, por otra parte, las células en cultivo sufren apoptosis si la activación de MYC se produce en ausencia de señales de supervivencia (factores de crecimiento). El protooncogén MYC contiene dominios diferentes que codifican las actividades promotoras del crecimiento y apoptósicas, pero no está claro si la apoptosis inducida por MYC se produce in vivo. MYC está amplificado en algunos casos de cáncer de mama, colon, pulmón y muchos otros carcinomas.


La familia de genes MYC es una de las más ampliamente estudiadas en biología; está constituida  por los protooncogenes c-Myc, N-Myc and L-Myc, que se relacionan con diferentes neoplasias en humanos.


La proliferación celular normal, la expresión persistente, y en algunos casos la sobreexpresión de la proteína MYC, se encuentran frecuentemente en tumores. La desregulación de la expresión de MYC resultante de translocación del gen aparece en el linfoma de Burkitt, un tumor de células B.

El gen N-Myc se expresa a bajos niveles en diversos tejidos neonatales y especialmente en células pre-B, riñón, cerebro e intestino. Por  otra parte, el L-Myc se expresa durante el desarrollo  del riñón y el pulmón y en los compartimentos de  diferenciación y proliferación del cerebro y del tubo  neural. Los genes relacionados N- MYC y L- MYC están amplificados en los neuroblastomas  y en cánceres de células pequeñas del pulmón, respectivamente. 


El gen más ampliamente estudiado de esta familia es el c-Myc, que fue el primero en ser descubierto mediante su homología con el gen transformante del virus de la mielocitomatosis aviar MC29 (v-Myc).
En las células neoplásicas es muy frecuente que se presente la amplificación del gen c-Myc  en tumores hematopoyéticos debido a translocaciones cromosómicas o aneuploidías.  Estas alteraciones inducen una desregulación de la expresión del gen. Se sabe que en el locus del gen c-Myc (8q24) ocurren frecuentemente reordenamientos cromosómicos, además de integración de virus oncogénicos que  promueven modificaciones funcionales o estructurales. Entre las alteraciones cromosómicas más comunes que involucran al locus del c-Myc está la translocación presente en el linfoma de Burkitt (LB). Así, el gen c-Myc  translocado actúa de  forma defectuosa. De otro lado, la amplificación del  gen c-Myc es muy frecuente en el cáncer de mama,  pulmón, ovario, próstata, leucemias y linfomas;  mientras que la pérdida de la regulación es más  común en el cáncer de colon, tumores ginecológicos y  melanoma.

D)Proteínas reguladoras nucleares:


El oncogén MYC
El protooncogén MYC se expresa virtualmente en todas las células eucariotas y pertenece a los genes de respuesta precoz inmediata, que son inducidos rápidamente cuando las células quiescentes reciben una señal para dividirse. Después de un incremento transitorio del ARN mensajero MYC, la expresión disminuye hasta un nivel basal. La base molecular de la función MYC en la replicación celular no está totalmente aclarada. Como con muchos factores de transcripción, se piensa que MYC está implicado en la carcinogenia mediante genes activadores que están implicados en la proliferación. En efecto, se sabe que algunos de sus genes diana, como los de la ornitina decarboxilasa y la ciclina D2, están asociados con la proliferación celular. Sin embargo, la gama de actividades moduladas por MYC es muy amplia e incluye acetilación de histonas, reducción de la adhesión celular, aumento de la motilidad celular, aumento de actividad de la telomerasa, aumento de la síntesis de proteínas, disminución de la actividad de proteinasa y otros cambios del metabolismo celular que permiten una elevada velocidad de división de la célula. El mapeo genómico de los sitios de unión de MYC ha identificado miles de localizaciones diferentes y un número equivalente de genes que podrían ser regulados. Sin embargo, existe poca superposición de los genes diana MYC en los diferentes cánceres, impidiendo la identificación de un programa canónico de carcinogenia MYC. Es interesante que recientemente se ha sugerido que MYC interacciona con componentes de la maquinaria de replicación del ADN y tiene un papel en la selección de los orígenes de la replicación. Por tanto, la sobreexpresión de MYC puede dirigir la activación de más orígenes de los necesarios para la división celular normal, o puentear puntos de control implicados en la replicación, conduciendo a daño genómico y acumulación de mutaciones. Finalmente, MYC es uno de un conjunto de factores de transcripción que pueden actuar concertadamente para reprogramar las células somáticas hacia células madre pluripotenciales; MYC también puede intensificar la autorrenovación, bloquear la diferenciación o ambas.
Mientras que, por una parte, la activación de MYC está ligada a la proliferación, por otra parte, las células en cultivo sufren apoptosis

si la activación de MYC se produce en ausencia de señales de super- vivencia (factores de crecimiento). El protooncogén MYC contiene dominios diferentes que codifican las actividades promotoras del crecimiento y apoptósicas, pero no está claro si la apoptosis inducida por MYC se produce in vivo.

Protooncogén
Modo de activación
Tumor humano asociado
C-MYC
Translocación
Linfoma de Burkitt

N-MYC
Amplificación
Neuroblastoma, carcinoma de pulmón de células pequeñas

L-MYC
Amplificación
Carcinoma de pulmón de células pequeñas


Alteraciones del gen c-Myc en la oncogénesis

RESUMEN
La familia de protooncogenes MYC (c-Myc, N-Myc y L-Myc) se relaciona con el origen de diversas neoplasias en seres humanos. Estos genes actúan como factores de transcripción y participan en la regulación del ciclo celular, la proliferación y diferenciación celulares, la apoptosis y la inmortalización. Los genes MYC se expresan en diferentes tejidos y responden a diversas señales internas y externas; codifican para la síntesis de factores de transcripción que se unen al ADN para regular la expresión de múltiples genes. El gen más ampliamente estudiado de esta familia es c-Myc, que se expresa en las células con mayor tasa de proliferación. C-Myc se encuentra alterado en un gran número de tumores sólidos, leucemias y linfomas. Las alteraciones de c-Myc encontradas con mayor frecuencia en células cancerosas son las amplificaciones, translocaciones, mutaciones y reordenamientos cromosómicos que involucran el locus de este gen y conducen a que se desregule su expresión en diversas neoplasias humanas. La amplificación de c-Myc es una alteración común en los cánceres de mama, pulmón, ovario y próstata, así como en leucemias y linfomas, mientras que la pérdida de su regulación es común en el cáncer de colon, en tumores ginecológicos y melanoma. En neoplasias con defectos de c-Myc los estudios actuales están dirigidos al desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.


E) Reguladores del ciclo celular:

El resultado final de todos los estímulos promotores del crecimiento es la entrada de células quiescentes en el ciclo celular.  La progresión ordenada de las células a través de las diferentes fases del ciclo celular esta orquestada por cinasas dependientes de  ciclina (CDK) que se activan mediante la unión a las ciclinas, denominadas así debido a la naturaleza cíclica de su producción  y degradación. El complejo ciclina-CDK fosforila proteínas diana cruciales que conducen la célula a través del ciclo celular. Las ciclinas D, E, A y B aparecen secuencialmente durante el ciclo celular y se unen a una o más CDK.  Cuando un grupo de ciclinas abandona el ciclo, lo releva otro grupo. Las mutaciones  que alteran la regulación de la actividad de las ciclinas y las CDK favorecen la proliferación celular.  Los genes de ciclina D CDK4) (se sobreexpresan en  muchos canceres, como los de mama, esófago, hígado, ya lgunos linfomas. Aparece en  melanomas, sarcomas y glioblastomas. Las ciclinas activan a las CDK y sus inhibidores las silencian (CDK1). La familia CIP/WAF de los CDK1 esta compuesta por p21, p27  y p57 inhibe de forma extensa a los CDK, la familia INK4 de los CDK1 formada por p15, p16, p18 y p19 tiene efectos selesctivos sobre la ciclina C/CDK4 y la ciclina D/CDK6. P27  inhibe la ciclina E en a fase G 1, las señales mitogenas apagan la actividad de p27 en una variedad de formas, liberando la inhibición de ciclina E-CDK2 y por tanto, permitiendo que continue el ciclo celular.
Mutaciones en p16: 25% en melanomas de gemelos, 75% de carcinomas pancreáticos, 40% al 70% de glioblastomas, 50% de los canceres esofágicos, 20-70% de leucemias linfoblasticas agudas, 20% de carcinomas pulmonares.
Los controles internos del ciclo celular son llamados puntos de control, existen dos puntos de  control principales del ciclo celular, uno en la transición G1/M y el otro en G2/M. La fase S es el punto de no retorno del ciclo celular. Antes de que una célula realice la obligación final de replicarse, el punto de control G1/S comprueba si existe daño del ADN; si hay daño, se ponen en movimiento la maquinaria de reparación del ADN y los mecanismos que detienen el ciclo celular esto proporciona el tiempo necesario para la reparación del ADN; si el daño no es reparable, se activan las vías apoptósicas para matar a la célula.
El punto de control G1/S impide la replicación de las células que tienen defectos en el ADN. El punto de control G2/M monitoriza la finalización de la replicación del ADN y comprueba si la célula puede iniciar la mitosis de forma segura y separar las cromátides hermanas. Este punto de control es particularmente importante en las células expuestas a radiación ionizante, estás células al ser dañadas por radiación ionizante activan el punto de control G2/M y se detienen en G2; defectos en este punto dan lugar a anomalías cromosómicas,
Los sensores de lesión de ADN, transductores de señal y moléculas efectoras; los sensores y transductores del daño del ADN parecen ser similares a los puntos de control G1/S y G2/M. Se incluyen como sensores, proteínas de la familia RAD y la proteína mutada de la ataxia telangiectasia (ATM) y como transductores las familias de la cinasa CHK.
En el punto de control G1/S, la detención del ciclo celular está mediada en su mayor parte por P53, que induce el inhibidor del ciclo celular p21. La detención del ciclo celular alrededor del punto de control G2/M implica mecanismos tanto dependientes de P53 como independientes de P53. Los defectos del punto de control del ciclo celular son una causa fundamental de inestabilidad genética en las células cancerosas.

PRINCIPALES COMPONENTES DEL CICLO CELULAR Y SUS INHIBIDORES



  

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